viernes, 18 de marzo de 2011

Juan Bestard Perelló. (VI) Insalud bajo el poder socialista y bajo el PP.



- ¿Qué diferencia ve usted entre el Insalud bajo el poder de los socialistas y el Insalud bajo el PP? (La pregunta se la hacemos al final de la primera etapa del periodo de la derecha en el poder, antes de la vuelta de los socialistas)

- De entre las muchas que podríamos enumerar, yo destacaría cinco. En primer lugar, el Insalud de hace cinco años tenía un solo Director General y ahora tiene un Presidente y cuatro Directores Generales. En segundo lugar, el Insalud de entonces no contaba con un documento público de compromiso, mientras que el de ahora sí: el Libro Azul, que es el resumen del Plan Estratégico del Insalud. En tercer lugar, hace cinco años el Insalud tenía unos objetivos no conocidos por todos. En la actualidad no es así, dado que la participación de los médicos, facultativos y profesionales de la sanidad y de los ciudadanos en los asuntos de la sanidad es patente. Por iniciativa del Presidente Ejecutivo del Insalud, las organizaciones de consumidores participan por primera vez en el Consejo General, máximo órgano de participación y control de la institución. Pensamos que tiene que ser así porque es lo que ocurre en los hospitales de la Unión Europea. En cuarto lugar, el Insalud de ahora tiene dos fundaciones: una, en Manacor, con 200 camas, inaugurada en 1997, y, otra, en Alcorcón, con 600 camas, que empezó a trabajar a finales de 1998, en donde se aplican técnicas de gestión más modernas y flexibles, más adecuadas con las necesidades y el sentir de la sociedad. Estos dos proyectos han permitido demostrar que, para abrir un hospital, antes Insalud tardaba aproximadamente entre doce y veinte meses. Ahora los abre entre uno y tres meses. Y, en quinto y último lugar, el Insalud de hace cinco años parece que se preocupaba tan solo del día a día o a veces incluso del día de ayer. Hoy podemos afirmar que nos preocupamos por el ciudadano en el día de hoy, el de mañana y el de pasado mañana.

- Borrel, en una intervención en el Parlamento, habló de un déficit que no se había contabilizado.

- Eso suena muy raro y Borrell, que es economista, lo sabe. Él es una persona extremadamente inteligente y sabe perfectamente que una cosa son los asientos contables y la otra, como se explica, la realidad. Entiendo que, como político, pueda decir lo que estime oportuno, pero es un clamor popular que un criterio contable no se pude establecer como debate político. Será, en todo caso, un debate técnico entre contables. Debatir los principios de devengo y de crédito en el Parlamento es complicado y aventurado. Hay unos foros académicos, universitarios, de asociaciones de profesionales o de economistas del Estado en donde se puede dirimir cuál es el mejor. Los principios de asientos públicos deben ser independientes de los criterios políticos. Los altos funcionarios del Estado tienen sus criterios y funcionamientos propios y son los mismos ahora que hace cuatro o cinco años. Pero no me cabe la menor duda de que, en el fondo, el señor Borrell podría estar de acuerdo con mi postura.

Mañana: (VII) Entre Galicia y Mallorca.

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