jueves, 21 de julio de 2011

Sebastián Enseñat (III) Primer Gobernador de los Rotarios españoles.



Enseña de los Rotarios.



- ¿Qué es ese club, explicado en breves palabras?

- Es un club con finalidad altruista en el que sus componentes pretenden ser útiles a los demás. Yo fui el primer Gobernador de los Rotarios españoles después de la Guerra Civil, en los años 1982/3, y mi devoción por la infancia necesitada me llevó a enviar 430.000 vacunas contra la polio a Bolivia, mucho antes de que se estableciera este programa por Rotary International. Al final de los ochenta, los Rotary Clubs entregaron a la Organización Mundial de la Salud y a Unicef 250 millones de dólares para comprar las vacunas que erradicaran la polio en el mundo. El Polio plus fue, pues, un programa de los Clubs Rotarios. En los últimos años, se vacunó a más de 650 millones de niños. Y pensamos erradicar la polio en el inicio de los años 2000. En menos de un lustro obtendremos el certificado de que la Humanidad está libre de polio.

- ¿Qué fue Arte y Turismo de la que su padre era también el fundador?

- En efecto, en 1926, mi padre fue fundador del Club Rotario de Mallorca, junto con una veintena de personas. En esos años, el célebre cardenal Segura publicaba una pastoral en la que acusaba a los Rotarys. “Son -vino a decir- los mismos perros que los masones, pero con distintos collares”. Y se nos colgó un sambenito. Como consecuencia, sufrimos un palo moral muy grande. En los años de la Guerra Civil, se promulgó un decreto por el que se prohibía todas las asociaciones que estuviesen ligadas a organismos internacionales, entre ellas, los Clubs Rotarios. Al finalizar ésta, mi padre se trasladó a Madrid y trató de reunir a quienes habían sido rotarios antes de la Guerra pero, al considerarnos todavía como una sociedad masónica, no hubo manera de conseguir la autorización del Gobierno. Así que nos vimos en la necesidad de crear, a finales de los cincuenta, una asociación con la misma finalidad que el Rotary Club. Y surgió Arte y Turismo que sirvió para aglutinar a todos los que habían sido ya rotarios hasta la muerte de Franco, y a los que querían serlo en adelante. Asociación que desapareció, al implantarse la Monarquía. Fue una de las primeras cosas que hizo el Rey, proclamado en noviembre del 75. El Club Rotario en Madrid se autorizó en febrero del 76.

- ¿Cuál fue el motivo por el que el mismo Papa prohibiera esta organización?

- Más que una prohibición del Papa lo fue de algunas Iglesias de distintos países del mundo. Es evidente que ha habido algunos rotarios que han pertenecido a la masonería, de la misma manera que otros han pertenecido a círculos culturales. Yo creo que ha habido una incomprensión muy grande por parte de la Iglesia. Una comisión de rotarios españoles visitó al cardenal Segura para decirle que su pastoral sobre el tema era incierta. Y, cuando el hombre se vio perdido y que no tenía razón para asimilarnos a los masones y considerarnos una asociación contraria a la Iglesia, preguntó si los rotarios éramos católicos. Le contestaron que no, que se trataba de una sociedad agnóstica y apolítica. Que estaba prohibido, en su seno, hablar de política y de religión para no crear enfrentamientos entre los socios que podían tener distintas ideas políticas o pertenecer a distintas religiones. Entonces contestó con la cita de Jesucristo: “Quien no está conmigo, está contra mí”. Y echó a todos afuera. Eso me lo contaron dos rotarios, uno de ellos notario de Madrid, que participaron en esa reunión con el cardenal. Por una parte, hubo un malentendido de la Iglesia, y, por otra, se extendió el temor de que el Rotary adquiría mucha fuerza e importancia.

- Precisamente, en esos años en los que se tildó a los rotarios de masones, hubo muchos sacerdotes que se colaron en los Rotary Clubs, especialmente en Latinoamérica.

- Efectivamente. La cosa se resolvió bastante bien cuando Pablo VI, siendo arzobispo de Milán, acudió a una cena con el Club Rotario de esta ciudad en la que la diócesis se dio un abrazo con los Clubs Rotarios. Y, cuando llegó al papado, nos bendijo. Actualmente, hay muchos cardenales enrolados en nuestras filas.

- ¿Cuántos miembros están registrados en España y en el mundo?

- En toda España hay unos ochenta y ocho Clubs Rotarios y cerca de 5.000 rotarios. En el mundo, por encima de los 26.500 Clubs y alrededor de un millón quinientos mil miembros.

- Usted completa su ocupación con la Sociedad italiana de Beneficencia y con otras actividades. Se dice que es el abogado de los italianos en España.

- Lo niego absolutamente, aunque tengo que reconocer que tengo, entre mi clientela, a muchos italianos. Desde hace años, presido esta Sociedad. Se trata de una actividad a la que dedico mucho trabajo y cariño, en la que recogemos no sólo a los italianos necesitados sino a muchos españoles casados con italianos o italianas que han enviudado o se han separado. En Madrid, hay una colonia muy importante. Hay que tener en cuenta que las empresas más representativas del país italiano tienen sus delegaciones en España, empezando por los grandes bancos. Aparte de los italianos, a quienes represento, mi hijo es cónsul honorario de Gambia.


Mañana: Sebastián Enseñat (y IV) "Me comprendo muy bien con mi caballo".

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